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Reset... Un Nuevo Punto de Partida


Reset... es un espacio que desea expesar un lenguaje dirigido al corazón y no a la razón. La razón pone límites y enjuicia cotinuamente, convirtiendonos en seres realistas, haciendo que nos enfoquemos en las dificultades y en los problemas, en lugar de en el lado positivo de las cosas y en las oportunidades, nuestro lado más creativo que nace de la conciencia pura, infinita e ilimitada .

Somos viajeros en un viaje cósmico: polvo de estrellas que gira y baila en los remolinos del infinito. La vida es eterna. Pero las expresiones de la vida son efímeras, momentáneas, transitorias.

Gautama el Buda, dijo en cierta ocasión:

Esta existencia nuestra es tan transitoria como las nuebes de otoño. Contemplar el nacimiento y la muerte de los seres humanos es como mirar los movimientos de una danza.


Una vida es como un relámpago en el cielo; corre como un torrente por la ladera de una montaña.

Nos hemos detenido un momento a encontrarnos, a conocernos, a amarnos, a compartir. Éste es un momento precioso, pero es transitorio. Es un pequeño paréntesis en la eternidad. Si compartimos con intéres, con ligereza de corazón y con amor, crearemos abundancia y alegría los unos para los otros.
Y entonces este momento habrá merecido la pena.

De eso trata esencialmente este espacio de crecimiento humano que te invita a participar, pues todos aprendemos de todos, de reiniciar nuestras vidas desde un nuevo punto de partida. Reset... es tu espacio y tu tiempo para expresar lo que deseas cuando habla el corazón. Deja de querer y empieza a ser.

¿Éxiste algo más emocionante que el conocimiento de uno mismo? ¿Me acompañas?

FACUNDO CABRAL

La influencia de la palabra en la conciencia en un don, un arte, un bello reflejo del interior, de aquel que hace brotar de su corazón la pureza de lo ecuanime... serenandote, relajandote, haciendote volver al centro de tu Ser. Facundo Cabral, es de esa extraña belleza capaz de iluminar, a todo aquel que puro de corazón escucha sus palabras, y sin niguna pretensión le acompaña en el viaje para recomenzar...

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sábado, 29 de agosto de 2009

El Vuelo De La Conciencia

http://www.oshogulaab.com/OSHO/TEXTOS/med1yulti1.htmEl Observador Se Convierte En Lo Observado
De mi libro ¨Métodos Intemporales¨ (En desarrollo)

Hoy quiero compartir con todos vosotros una experiencia maravillosa que me ocurrio hace algún tiempo, y que permanecera anclada en mi memoria y en mi corazón para siempre. Solia muy a menudo deternerme con mi vehiculo, cuando iba camino de mi antiguo trabajo aprovechando el itinerario más natural, lejos de las poblaciones y sus cinturones industriales, lo hacia para hacer fotografias a la naturaleza, o simplemente para quedarme un rato sentado observando, escuchando y contemplandola en silencio, naturaleza a la cual admiro, respeto y amo profundamente. Para mí esos momentos fueron una verdadera meditación, una gran fuente de inspiración que elevavan mi espirítu y me llenaban de un gozo profundo.






En Aquella tarde calurosa de finales de Agosto, me llamo la atención el campo de trigo, alto espigado y dorado por el Sol, meciendose a capricho por el viento con un movimiento semejante a las olas del mar, me quede fascinado, absorto por tan bello, grandioso e incomparable espectaculo. Fué en ese mismo instante cuando ocurrio, de repente me vi volando dentro del campo de trigo, sin sobrepasarlo, justo a la altura cuando el tallo se espiga en todo su esplendor, con la sensación magica de estar flotando, volando, sentia y veia como este se iba apartando rapidamente ante mi paso, abriendose justo delante de mi, casi rozando mi cara, aunque en ningún momento tuve la sensación de que mi cuerpo estuviera implicado en la experiencia, sin embargo todo mi ser, mi espiritu, mi alma, mi conciencia lo experimentarón de una forma nueva, mágica, increible, y como si se tratara de un campo energetico, oia un chasquear, un chisporrotear nitido y claro, parecido al crujir de la paja y el trigo seco, como el sonido que producen las hojas caidas al pisar del bello otoño.




No estoy seguro si fueron unos instantes o toda una eternidad, de lo que estoy seguro es de la felicidad inmensa que invadio todo mi ser, y que aún perdura grabada y anclada profundamente en mi memoria, en mi conciencia y en mi corazón.



Me hizo comprender la experiencia, que al igual que en el relato de Marlo Morgan, ¨Las Voces del Desierto¨ todos estamos conectados desde nuestra profunda naturaleza, de corazón a corazón y en una conciencia universal de una manera holistica e inseparable, todos somos uno...
Un dia te das cuenta al mirar la flor, que tu y ella habeis desaparecido, que ya no sois dos entes ocupando dos espacios en un mismo lugar, ya no existe la dualidad, el condicionamiento, la fragmentación.


No te sorprendas, os habeis convertido en la misma forma que siente y respira la misma fragancia.


Porque verdaderamente siermpre ha sido así.
Todos formamos parte del todo, hablamos el mismo lenguaje del amor y los sentimientos, respiramos el mismo aire, bebemos de la misa agua viva, habitamos y nos alimentamos de la misma tierra abundante y generosa, siempre ha sido así.


Tenemos el gran privilegio y la maravillosa oportunidad de vivir llenos de gozo y comprensión, la gran invitación a vivir una vida plena y de sentido para entre todos, hacer de este mundo un lugar digno donde vivir, el paraiso está en la tierra, aquí y ahora...

En la salida o en la puesta de Sol, propongo unirnos en un sentimiento, una sola voz callada, un pensamiento que solo puede nacer del corazón;


Paz, Amor y Prosperidad para todos los seres que habitamos la tierra... y muy especialmente para los más necesitados... lo siento, te amo... perdoname, lo siento... te amo.

Un abrazo y Luz para el Camino

jueves, 27 de agosto de 2009

El Amor Cura Ho´oponopono

http://hoponopono.blogspot.com/La sanación de tu mundo comienza en ti:
Hace algún tiempo, escuché hablar de un terapeuta en Hawaii que curó un pabellón completo de pacientes criminales con serias patologías (locos) sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de si mismo para ver cómo él (el psicólogo) había creado la enfermedad de esa persona. En la medida en que él mejoraba, el paciente mejoraba también.

La primera vez que escuché hablar de esta historia, pensé que era una leyenda urbana. ¿Cómo podía cualquiera curar a otro tratando de curarse a si mismo? Y, ¿cómo podía, aunque fuera un verdadero maestro, con un gran poder de autocuración, sanar a criminales insanos? No tenía ningún sentido, no era lógico. De modo que descarté esta historia.
Sin embargo, la escuche nuevamente de forma casual. El terapeuta había usado un proceso de sanación hawaiano llamado “Ho´oponopono”. Nunca había oído hablar de esta técnica, sin embargo no podía dejar de pensar en esa historia. Si era totalmente cierta, yo tenía que saber más.



Siempre había entendido que “total responsabilidad” significaba que soy el responsable de lo que pienso y hago. Pero lo que esté mas allá, está fuera de mis manos. Creo que la mayor parte de la gente piensa lo mismo acerca de la responsabilidad: somos responsables de lo que hacemos, no de lo que los otros hacen, pero eso no es así.
El terapeuta Hawaiano que sanó a esas personas mentalmente enfermas, el Dr. Ihaleakala Hew Len, me enseñaría una nueva perspectiva acerca de lo que es la total responsabilidad. Y lo hizo a través de uno de sus discipulos Jhon Curtís, en una conferencia que escuche en la Web, y posteriormente en uno de sus seminarios.
Jhon Curtis explicaba, que el Dr. Len había trabajado en el Hospital Estatal de Hawaii durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los enfermos criminales era peligroso. Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte de los miembros del personal se enfermaban al poco tiempo o simplemente renunciaban. La gente que atravesaba el pabellón caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por los pacientes. No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar.
El Dr. Len dijo que el nunca vio a los pacientes. Acordó tener una oficina y estudiar los historiales de cada recluso. Mientras miraba esos documentos, trabajaba sobre si mismo. Y mientras lo hacía, los pacientes mejoraban.
“Luego de unos pocos meses, a los que debían permanecer encadenados se les podía permitir que caminaran libremente”. “A otros, a quienes tenían que mantener permanentemente medicados, se les podía reducir las dosis. Y algunos, que no hubieran tenido jamás la posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta”. Yo estaba asombrado. “No solamente eso”, continuó, “sino que el personal comenzó a disfrutar de su trabajo.”
“El ausentismo y los cambios de personal disminuyeron drásticamente. Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran liberados, pero todo el personal venía a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado.”
Aquí es, lógicamente, donde le hice la pregunta del millón de dólares:  (Jhon Curtis) “¿Qué estuvo haciendo usted consigo mismo que provocó el cambio en esas personas?”
“Simplemente estaba sanando la parte de mí que había creado sus enfermedades”, dijo él. No entendí. El Dr. Len me explicó que la total responsabilidad se extiende a todo lo que está presente en tu vida, simplemente porque está en tu vida. Es tu responsabilidad en un sentido literal. Todo el mundo es tu creación.



¡Uau! Esto es muy difícil de aceptar. Ser responsable por lo que yo hago o digo es una cosa. Pero ser responsable por lo que cualquiera que esté en mi vida haga o diga, es otra muy distinta. Si asumes completa responsabilidad por tu vida, entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas, de cualquier forma, es tu responsabilidad. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente de tu país, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te gusta, están allí para que tu las sanes. No existen, por decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu interior. El problema no está ahí afuera, está en ti, y para resolverlo, tú debes cambiar.
Sé que esto es difícil de aceptar, mucho menos de vivirlo realmente. Echarle a otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad. Pero mientras escuchaba las enseñanzas de el Dr. Len, comencé a comprender que esta sanación tan particular, el Ho’oponopono, significa amarse plenamente a uno mismo.
Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. Si deseas curar a cualquiera, aún a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote a tí mismo.





Lo más interesante fue escuchar y aprender como el Dr. Len se curaba a si mismo, qué era lo que hacía exactamente cuando miraba las fichas de los pacientes.

“Simplemente decía ‘Lo siento’ y ‘Te amo’, una y otra vez” explicó él: “Lo siento… Te amo”

“¿Sólo eso?”

 “Sólo eso.”

“Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo. Y mientras te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo y todo lo que habita en el.”







Permíteme darte un rápido ejemplo de como funciona esto: en una oportunidad recibí un e-mail muy agresivo, que me desequilibró. Normalmente hubiera intentado manejar la situación trabajando sobre mis aspectos emocionales más negativos o tratando de razonar con la persona que envió el mensaje. Esa vez decidí probar el método el Dr. Len. Me puse a pronunciar silenciosamente “lo siento” y “te amo”. No lo decía a nadie en particular. Simplemente estaba invocando el espíritu del amor para sanar, dentro de mí, lo que estaba creando esa circunstancia externa.


En el término de una hora recibí otro e-mail de la misma persona. Se disculpaba por el mensaje anterior. Ten presente que no realicé ninguna acción externa que provocara la disculpa. Ni siquiera contesté el mensaje.
           Sin embargo, sólo diciendo “te amo”, de algún modo sané dentro de mí lo que estaba creando en él.

Nuestro Poderoso Vehiculo Mental

El hombre es un microcosmos, es decir, una copia reducida del cosmos. Por tanto, es fundamentalmente una mente que creó un micro-universo donde residir y experimentar, su cuerpo.
Pero el hombre no es consciente de ello y desarrolla su vida a expensas de las influencias de su entorno. Así, en la medida en que el entorno se desequilibra, el ser humano acusa ese desequilibrio en su conducta, primero, y luego hasta su mente se ve alterada y afectada gravemente.

El diseño original del hombre está basado, a diferencia de los demás seres vivos, en una mente poderosa que le conducirá a convertirse en un "dios". Pero para ello tiene que aprender a controlar y dominar esa mente, porque en caso contrario es como conducir un Fórmula Uno en estado de embriaguez, la torta está asegurada.



Y eso es lo que está sucediendo. Ningún sistema, ninguna religión, salvo algunas filosofías orientales, educan al hombre en el conocimiento, desarrollo y correcto uso de su vehículo mental. Por ello, la humanidad está inmersa en un creciente deterioro, en una degeneración progresiva de la especie, porque la mente consciente conduce a un paso evolutivo, pero la mente inconsciente conduce a la destrucción. El problema es muy grave, sobre todo porque el desarrollo de esta sociedad está basado en estrujar y manipular al ser humano, no en potenciar sus cualidades, su mente.

Con ello, el cortocircuito está asegurado. Y las cifras de enfermos mentales se dispararán. Y lo que ahora es un serio aviso pronto será un problema de dimensiones impensables.
¨La mente consciente conduce a un paso evolutivo, pero la mente inconsciente conduce a la destrucción, medita sobre ello...¨

miércoles, 26 de agosto de 2009

El Camino De La Luz (Experimentando Sungazing)

Momentos de Luz
He sentido la necesidad de compartir con vosotros lo que siento en estos momentos, hace tan solo unos minutos he vuelto de mi momento de Luz, de darme un baño con la totalidad, de unificarme con el todo, con la majestuosidad de un cielo inmenso que se abria ante mi, coronado por un Sol poderoso que me acariciaba con sus rayos suaves la mejilla y he notado y olido su sutil fragancia, quizas... el rocio de la mañana, las flores al despertar, de caprichosos y bellos colores salpicando el manto de fresca hierba aquí y alla, las plantas aromaticas que caian rendidas y maravilladas mostrandose en todo su esplendor, bailando con la brisa suave que las arrullaba y mecia. Y he oido el viento que me traia el canto de los pajaros, y he sentido y comprendido su tonada de alegria y libertad, de amor a la vida, de respeto y agradecimiento por lo que tienen, por lo que son. Entonces... me he dajado caer extasiado sobre la hierba y tras un corto periodo para abandonarme a la relajación física, he volado por los cielos, me he sentido como uno de ellos experimentandolo en cada rincón de mi conciencia, la mágica sensación de volar, he desplegado las alas de mi imaginación...



Y he roto con la absurda creencia de tener que vivir permanentemente arrastrandonos y serpenteando este laberinto de asfalto, polución y ruido en aras de la supervivencia, de la mortal idea que la mayoría creemos, de que tenemos que ganarnos la vida, mendigando como pobres, la aprobación y reprobación de los demás para sentirnos bien...

La vida hermanos, la vida la tenemos ganada desde que venimos al mundo, tan solo debemos descubrir cuales son nuestros talentos y habilidades para ofrecerselos a los demás, descubrirnos a nosotros mismos y comprender la vida y sus misterios, porque no es solo probable, si no además posible porque poco a poco se nos iran revelando como perlas de sabliduria, para después volver a dar un paso más en el conocimiento, para volver a estar sin saber... y comprender...


Ya he vuelto y noto que algo ha cambiado en mi, y en el modo de relacionarme con el mundo, quizas un pequeño grado más de comprensión, de que la vida y la forma de vivir empiezan a integrarte con la totalidad, con un espiritu elevado, con la paz interior, con la verdad del Ser, con la alegria y la felicidad, cuando dejamos de tener el listón puesto o impuesto justo a la altura de las narices, casi sin dejarnos respirar, cuando dejamos de tener creencias absurdas sobre nosotros mismos y sobre los demás, cuando superamos nuestros límites terrenales, es entonces vital y necesario desprendernos de miedos, de fobias, de viejos paradigmas, porque preocupandose, nadie ha encontrando nunca un mundo nuevo, de romper con el pasado limitador, de abandonar en su totalidad los condicionamientos de nuestra infancia, que muchos llevamos o hemos llevado en nuestras espaldas como una pesada losa, de tomar la sabia decisión y tener el coraje suficiente de emprender el camino que nos llevará a revertir nuestra prematura muerte cerebral, pero sin odio y rencor, elevandonos en la compasión, siento que ha llegado el momento de vivir en el eterno presente y estar preparados para los cambios freneticos que se avecinan y que ya han comenzado a manifestarse... Vivamos con la fuerte suavidad, al estilo de Cristo...

Un Abrazo y Luz para el Camino